Estetica

Escleroterapia para várices y arañas vasculares: qué hace de verdad y qué no puede hacer

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"Doctor, quiero quitarme estas venitas antes del verano"

Es la consulta de piernas más frecuente y llega con la misma expectativa: una sesión, dos semanas, piernas lisas. La escleroterapia sí funciona —es el procedimiento de elección para arañas vasculares y venas reticulares—, pero no como se cuenta en redes: mejoría progresiva, varias sesiones y piernas mejores, no perfectas.

Qué pasa de verdad cuando se inyecta una vena

Se introduce, con una aguja muy fina, un agente esclerosante dentro de la vena. Daña de forma controlada el endotelio, la pared se inflama, se pega sobre sí misma y el vaso se cierra; luego el cuerpo lo reabsorbe. No se "borra": se cierra y el cuerpo la desmantela.

De ahí, dos cosas que casi nadie explica antes:

  1. La pierna se ve peor antes de verse mejor. Ronchas, moretones y a veces un cordón endurecido sobre la vena: es parte del proceso, no una complicación.
  2. Cerrar una vena varicosa no le quita sangre a tu pierna. Son venas superficiales que ya no cumplen su función y la sangre se redistribuye a venas sanas. Por eso es seguro cuando el estudio previo fue correcto.

El esclerosante se aplica líquido o en espuma según el calibre y la profundidad del vaso. Un ensayo aleatorizado en telangiectasias y venas reticulares encontró mejoría más rápida con espuma — dato útil, que no la vuelve la respuesta para todo vaso.

La sustancia habitual en México es polidocanol, con registro sanitario. Concentración y volumen se deciden en la valoración: no existe "la fórmula".

Arañitas, venas reticulares y várices no son lo mismo

La clasificación CEAP separa cosas que parecen parientes:

  • Telangiectasias o "arañitas" (C1): vasos finísimos, rojos o violáceos, justo bajo la piel. Casi siempre estético.
  • Venas reticulares (también C1): calibre mayor, azul-verdosas y más profundas. Suelen "alimentar" a las arañitas.
  • Várices (C2): venas dilatadas y tortuosas que se abultan. Ya implican alteración del sistema venoso.
  • Estadios avanzados (C3 a C6): hinchazón, cambios de color en la piel del tobillo, eccema venoso y hasta úlcera. Ya no es estética.

Comparten el principio —cerrar el vaso— pero no la técnica ni la expectativa. Y sobre todo no comparten el orden: eso es lo que más resultados arruina.

Por qué hay que descartar insuficiencia venosa antes

Las arañitas suelen ser la parte visible de un sistema con fuga más arriba. Las venas de las piernas tienen válvulas que impiden que la sangre regrese por gravedad; cuando dejan de cerrar aparece el reflujo venoso, y esa presión se descarga en los vasos pequeños de la piel.

Si tratas las arañitas sin identificar ese reflujo, pasa lo que el paciente teme: vuelven. No porque el procedimiento falle, sino porque se trató la consecuencia y se dejó intacta la causa. Por eso las guías internacionales y europeas piden la evaluación con ultrasonido dúplex antes de definir el plan: primero el eje que genera la hipertensión venosa, después lo visible.

Una valoración que no explora el flujo venoso no es valoración: es cotización. Las señales que obligan a estudiar el sistema antes de inyectar nada:

  • Pesadez o dolor que empeora al final del día o con calor
  • Hinchazón del tobillo que deja marca del calcetín
  • Calambres nocturnos
  • Cambios de color o endurecimiento en el tercio inferior
  • Arañitas ya tratadas que regresaron rápido
  • Antecedente familiar de várices o trombosis

Con reflujo de los ejes safenos, primero se resuelve eso y después las arañitas. Sin reflujo, la escleroterapia es un tratamiento directo y ambulatorio.

Qué esperar: mejoría progresiva y varias sesiones

Son varias sesiones, no una, separadas por semanas y evaluadas con fotografías comparativas. Cuántas depende del número, calibre y distribución de los vasos, y eso se sabe después de la primera.

El resultado tarda. La vena cerrada se reabsorbe en semanas o meses: juzgarlo a los diez días es juzgar un proceso a la mitad. El objetivo es mejoría, no perfección. Y como la predisposición no se cura, pueden aparecer vasos nuevos: el mantenimiento es parte del plan.

Hay efectos esperables que no son complicaciones. El más frecuente es la hiperpigmentación: una sombra café sobre el trayecto de la vena, por depósito de hemosiderina. En un ensayo con 720 pacientes tratados con polidocanol apareció en uno de cada siete al mes; suele aclararse sola y es más notoria en pieles morenas. También puede salir matting: una red de vasos finísimos alrededor.

Los cuidados de después sí cambian el resultado

Medias de compresión. No son un accesorio. Un estudio aleatorizado comparó usarlas tres semanas contra no usarlas tras una sesión: la evaluación fotográfica a ciegas mostró mejor desaparición de los vasos con compresión y menos microtrombos. La medida y los días los indica quien te trató; una talla al tanteo en farmacia no sirve igual.

Caminar. La bomba muscular de la pantorrilla exprime las venas profundas con cada paso: caminar el mismo día reduce el riesgo de trombos.

Evitar los primeros días: calor directo en las piernas (sauna, vapor, baños calientes), ejercicio de alto impacto y estar de pie inmóvil por horas. En Monterrey el sol merece atención extra: la piel sobre una vena recién tratada está más propensa a pigmentarse.

Cuándo la escleroterapia no es la respuesta

  • Embarazo y lactancia: muchas várices del embarazo mejoran solas tras el parto.
  • Trombosis venosa profunda activa o reciente, trombofilia, alergia al esclerosante o infección local.
  • Vasos finos o resistentes: responden mejor a láser Nd:YAG de pulso largo, que coagula sin aguja. Muchos casos se resuelven combinando ambas.
  • Várices grandes con reflujo troncular: hay que resolver el eje antes.

Que te lo digan en la primera cita es buena señal, no mala.

Dónde leer más sobre venas

En dermatologia.mx trabajamos en el mismo edificio y en colaboración con la Dra. Marcela Manzo, médico flebóloga, que dedica su práctica exclusivamente a venas superficiales, arañitas y telangiectasias. Como el tema da para mucho más de lo que cabe en un artículo de blog, tiene un sitio completo dedicado solo a esto —procedimientos, casos antes y después, cómo es la valoración con Doppler— en adiosvarices.mx. Si después de leer esto te quedaron preguntas específicas sobre tu tipo de vaso, ahí están desarrolladas con más detalle.

El panorama desde la consulta dermatológica, en várices y alteraciones vasculares.

Preguntas frecuentes

¿Duele la escleroterapia? Se usan agujas muy finas y la molestia es un ardor breve. No requiere anestesia ni sedación.

¿Vuelven las várices después del tratamiento? La vena tratada, si se cerró bien, no regresa. Lo que sí puede pasar es que aparezcan vasos nuevos, mucho más probable si hay un reflujo de fondo que nunca se estudió.

¿Y si tengo la piel morena? La hiperpigmentación posterior es más visible y tarda más en fototipos altos. No es contraindicación, pero obliga a técnica conservadora, sesiones espaciadas y fotoprotección.


¿Traes años tapando las piernas y ya no quieres seguir posponiéndolo? El primer paso no es inyectar: es entender qué está pasando con tu sistema venoso. En dermatologia.mx valoramos tus piernas, revisamos el flujo antes de tocar nada y te decimos con claridad qué se puede lograr, en cuántas sesiones y qué no te podemos prometer. Agenda tu valoración en WhatsApp: 81-1689-5477 o visítanos en el Edificio Delta, Monterrey.

Dr. Jorge Garza Gómez — Dermatólogo, Monterrey, N.L.

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Sobre el autor

Dr. Jorge Garza Gómez

Dr. Jorge Garza Gómez

Dermatólogo egresado de la Universidad Autónoma de Nuevo León (U.A.N.L.), certificado por el Consejo Mexicano de Dermatología. 15 años de práctica clínica en dermatología médica, dermocosmética y cirugía dermatológica. Doctorado en Medicina (2014). Co-autor de los consensos nacionales mexicanos sobre uso de isotretinoína en acné (2011 y 2018) y de un estudio sobre epidermólisis bullosa distrófica recesiva publicado en el International Journal of Dermatology (2014). Fundador de Eukarya PharmaSite, centro de investigación clínica con más de 10 años de trayectoria en ensayos dermatológicos. Atiende su práctica privada en dermatologia.mx (Monterrey).

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